Testimonio de un voluntario
Tras los acompañamientos me queda la sensación de que recibo de los enfermos mucho más de lo que doy; y salgo de allí pensando muchas veces las lecciones de vida que nos dan algunos pacientes, de cómo afrontar problemas, aprender a discriminar entre "problemas" e "inconvenientes", y ver que, en general, y por suerte, en la vida apenas hemos tenido "problemas" sino más bien unos cuantos inconvenientes, que muchas veces no sabemos identificar bien y les llamamos problemas, cuando, si los vemos con un poco de perspectiva, muchos de esos "problemas" ya los querrían muchas personas como una bendición: “que no me llega este mes para pagar la cuota de la hipoteca”, “que no me puedo ir a cenar el fin de semana” o “que no me puedo ir de vacaciones”...,vaya, ¡qué problema! Todo eso implica que tenemos una casa, probablemente un trabajo, seguramente salud para hacer planes y amigos y familia para compartirlos... ¡menudo problemón!.
Nos dan cada lección que es para exportar..........